Un nuevo parche, equipado con electrónica flexible y sujetable a la piel humana, puede analizar datos de salud utilizando inteligencia artificial de una manera sin precedentes.
A diferencia de los dispositivos portátiles actuales, realiza sus cálculos de inteligencia artificial directamente sobre el cuerpo, en apenas milisegundos, sin depender de una conexión inalámbrica.
La innovación es obra de un equipo integrado, entre otros, por Sihong Wang, de la Universidad de Chicago en Estados Unidos, y Songsong Li, ahora en la Universidad Baptista de Hong Kong en China.
Si bien un reloj inteligente actual puede registrar la frecuencia cardíaca del usuario o sus movimientos, no analiza los datos. El análisis se realiza en otro lugar, después de enviar la información a un servidor externo. En algunas situaciones, como la detección de fibrilación ventricular, ese pequeño retraso de unos segundos para comunicarse con el servidor resulta excesivo.
El nuevo dispositivo, diseñado y probado en colaboración con investigadores del Laboratorio Nacional Argonne en Estados Unidos, fue posible gracias al desarrollo de procesos de fabricación que permiten imprimir transistores electroquímicos orgánicos sobre superficies flexibles.
Durante años, Wang y sus colaboradores han trabajado en la creación de componentes electrónicos que se estiran y doblan como la piel humana, con el objetivo final de crear dispositivos inteligentes que se adhieran a los tejidos humanos. El grupo ya había desarrollado métodos para fabricar matrices de transistores elásticos y una pantalla OLED elástica.
Fuente: noticiasdelaciencia.com