El hallazgo no habla de una dieta extrema ni de suplementos raros. El cambio fue mucho más cotidiano: aumentar frutas y verduras durante cuatro semanas.
Lo más llamativo apareció cuando los investigadores permitieron incluir una porción diaria de jugo de fruta o smoothie (batido de frutas) dentro de la recomendación alimentaria.
Un cambio pequeño con señales emocionales
El estudio fue realizado en adultos sanos que consumían pocas frutas y verduras, es decir, dos porciones diarias o menos al inicio.
Los participantes fueron divididos en tres grupos: uno mantuvo su dieta habitual, otro aumentó frutas y verduras enteras, y otro incluyó jugo o smoothie.
Después de cuatro semanas, los dos grupos de intervención elevaron claramente su consumo diario de frutas y verduras frente al grupo control.
En promedio, el grupo de frutas y verduras enteras alcanzó 8,9 porciones diarias, mientras el grupo con jugo o smoothie llegó a 6,6.
Pero el dato que más llamó la atención fue el cambio en el estado de ánimo, medido con cuestionarios clínicos usados en investigación.
Fuente: comunidad-biologica.com