El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, encabezó la inauguración de un resonador magnético y un tomógrafo de última generación en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades “Dr. Antonio Fraga Mouret” del Centro Médico Nacional (CMN) La Raza, en la Ciudad de México, incorporación tecnológica que beneficiará a miles de derechohabientes que requieren atención médica avanzada.
Con esta inauguración, el IMSS impulsa la modernización de la infraestructura hospitalaria y, mediante la puesta en marcha del resonador magnético y el tomógrafo en el Hospital de Especialidades del CMN La Raza, consolida su compromiso de garantizar servicios de salud de calidad, accesibles y respaldados por tecnología de vanguardia para la población.
Durante el acto, el director general del Seguro Social, acompañado por la coordinadora de Unidades Médicas de Alta Especialidad del IMSS, doctora Natividad Neri Muñoz, destacó que la incorporación de un tomógrafo de 256 detectores y un resonador magnético de tres Tesla representa un avance decisivo en el área de diagnóstico por imagen, al fortalecer la capacidad institucional y ofrecer estudios más precisos, rápidos y menos invasivos.
Asimismo, subrayó que la incorporación del nuevo resonador magnético de tres Tesla representa un incremento en la capacidad diagnóstica del nosocomio. Además, este dispositivo de última generación permite realizar estudios más rápidos y precisos, ampliar la cobertura de atención y garantizar diagnósticos de mayor calidad.
Zoé Robledo señaló que contar ahora con dos resonadores en operación fortalece la infraestructura hospitalaria y asegura que los derechohabientes reciban servicios de salud respaldados por tecnología de vanguardia.
Por su parte, el doctor Andrés García Rincón, director del Hospital de Especialidades, explicó que la nueva tecnología permite realizar fusiones de imágenes y estudios de alta complejidad con mayor exactitud, lo que se traduce en mejores resultados terapéuticos.
Señaló que pasar de un tomógrafo de 64 a uno de 256 detectores representa un salto tecnológico que incrementa la precisión y rapidez de los diagnósticos, beneficiando directamente a miles de pacientes que requieren atención especializada.