La cocaína es una droga altamente adictiva que puede causar ansiedad y paranoia en quienes la consumen, y a largo plazo puede provocar daños cardíacos, impotencia y problemas de salud mental.
Según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el consumo de cocaína se encuentra en su punto más alto, con un estimado de 25 millones de consumidores en todo el mundo.
Investigadores que estudian el impacto de la cocaína en ratones en el Centro Max Delbrück de Medicina Molecular, Alemania, han descubierto que una sola exposición a la droga puede provocar cambios en las células cerebrales que persisten durante al menos dos semanas. Sus hallazgos se presentan en el Foro 2026 de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencia (FENS), que se celebra en Barcelona, España.
La investigación fue presentada por Ana Pombo, profesora en la Universidad Johns Hopkins, Baltimore, EEUU, y jefa de Grupo Invitada en el Centro Max Delbrück de Medicina Molecular en Berlín.
«Sabemos que la cocaína secuestra el mecanismo de recompensa del cerebro. La mayoría de las personas no se vuelven adictas después de consumir cocaína una sola vez, pero muchas sí después de un segundo consumo o exposiciones repetidas. Sin embargo, no sabemos lo suficiente sobre lo que les sucede a las células cerebrales expuestas a la cocaína y si estos efectos son duraderos», señala.
Fuente: infosalus.com