Con el propósito de reducir las complicaciones asociadas a las hepatitis virales y favorecer su detección en etapas tempranas, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fortalece las acciones de prevención, diagnóstico oportuno y tratamiento mediante pruebas rápidas gratuitas, estrategias de vacunación y promoción de hábitos que contribuyen a proteger la salud de la población.
En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, el Seguro Social destacó que la identificación temprana de la enfermedad permite iniciar tratamiento oportuno y disminuir el riesgo de desarrollar cirrosis, insuficiencia hepática y cáncer de hígado, principales complicaciones de las hepatitis B y C.
La hepatitis es una inflamación del hígado ocasionada por infecciones virales, consumo de alcohol, medicamentos, sustancias químicas o alteraciones del sistema inmunológico. De los cinco tipos de virus identificados —A, B, C, D y E—, los virus B y C representan el mayor riesgo de evolucionar hacia enfermedades hepáticas crónicas.
Como parte de las acciones para fortalecer el diagnóstico oportuno, el IMSS pone a disposición de la población pruebas rápidas para la detección de hepatitis B y C. Estos estudios son gratuitos, confidenciales y se realizan con una pequeña muestra de sangre obtenida por punción en un dedo; el resultado se entrega en un lapso de 10 a 15 minutos y, en caso de ser reactivo, se confirma mediante pruebas específicas para determinar si existe una infección activa.
El IMSS subrayó que la hepatitis C es considerada una enfermedad silenciosa, ya que cerca del 80 por ciento de las personas infectadas no presenta síntomas después del contagio y las manifestaciones pueden aparecer hasta 20 o 30 años más tarde. Cuando se presentan, los síntomas más frecuentes son cansancio intenso, fiebre, pérdida del apetito, náuseas, vómito, dolor abdominal, orina oscura, heces claras e ictericia.