En un estudio reciente, se ha conseguido identificar el “escudo” que utiliza el cáncer de vías biliares intrahepático para resistir la quimioterapia.
El cáncer de vías biliares intrahepático es un tumor del hígado muy agresivo, de diagnóstico tardío y, en muchos casos, resistente al tratamiento.
El muevo estudio, llevado a cabo por especialistas del Centro de Investigación del Cáncer (CIC) demuestra en modelos celulares que la clave de este ‘escudo’ frente a la quimioterapia se encuentra en los fibroblastos, unas células del microambiente tumoral. Los resultados del estudio incluyen una propuesta de estrategia farmacológica para reducir la resistencia al tratamiento y mejorar el pronóstico de los pacientes.
El CIC depende conjuntamente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la Universidad de Salamanca (USAL) y la Fundación de Investigación del Cáncer de la Universidad de Salamanca (FICUS), en España todas estas entidades.
El cáncer de vías biliares intrahepático es un tumor raro que se forma en las vías biliares, los conductos que transportan la bilis desde al hígado hasta el intestino. Sus síntomas, como dolor de abdomen o pérdida de peso, no se manifiestan desde el principio, lo que suele derivar en un diagnóstico que llega tarde, cuando la cirugía —la única opción terapéutica efectiva— solo es viable en uno de cada cinco pacientes. El tratamiento estándar combina inmunoterapia con los fármacos gemcitabina y cisplatino. Sin embargo, muchos tumores son resistentes, lo que reduce la eficacia de los tratamientos y la supervivencia de los pacientes. “En este tipo de cáncer, el tumor está rodeado de células que funcionan como un escudo y hacen que la quimioterapia sea menos eficaz. Nuestro trabajo identifica una forma de empezar a desactivar ese escudo”, señala el investigador del CIC Javier Vaquero.
Los investigadores se han centrado en el papel del microambiente tumoral en esta resistencia. En concreto, el estudio muestra que los fibroblastos asociados al cáncer —células que dan soporte al tumor— expresan de forma generalizada ZEB1, una proteína que regula la expresión del gen antiapoptótico BCL2 —bloquea la apoptosis o muerte celular— y que confiere resistencia a gemcitabina y cisplatino en modelos celulares.
Fuente: noticiasdelaciencia.com