¿Qué sucede cuando la visión de un diseñador trasciende las prendas y los objetos para convertirse en un espacio que se puede recorrer todos los días? En KARL LAGERFELD Residences | Bosque Real, la respuesta está en una propuesta arquitectónica que lleva el universo creativo de Karl Lagerfeld a México, donde la tradición, la modernidad y la experimentación conviven de manera natural.
La incursión de la Maison en el ámbito residencial parte de una idea que acompañó la trayectoria de Lagerfeld: el diseño no pertenece a una sola disciplina. Su trabajo abarcó la moda, la fotografía, los libros, el mobiliario y los interiores, siempre impulsado por una curiosidad que lo llevó a explorar distintas formas de expresión. Esa amplitud creativa encuentra un nuevo territorio en un proyecto que busca transformar una identidad estética en una experiencia cotidiana.
México ofrece un contexto particular para esta interpretación. La convivencia entre herencias culturales, materiales tradicionales y arquitectura contemporánea permite establecer una conversación entre el lenguaje internacional de la marca y las características del lugar.
Una biblioteca como punto de partida
En el lobby, una biblioteca monumental de acero inoxidable cepillado, de 9.71 metros de altura, establece el tono del proyecto. Los libros ocuparon un lugar fundamental en las residencias y los estudios de Karl Lagerfeld, por lo que este elemento va más allá de su impacto visual: representa una manera de entender el lujo desde el conocimiento, la curiosidad y el descubrimiento.
Caroline Lebar, vicepresidenta sénior de Imagen y Comunicación de KARL LAGERFELD, ha destacado que recibir a los residentes con una biblioteca inspirada en las que acompañaron al diseñador constituye un reflejo de su personalidad. La intención es que ese espacio también conecte con quienes encuentran en la cultura una fuente constante de inspiración.
El cigar room, el cine privado y las áreas sociales amplían la narrativa mediante contrastes de texturas, superficies reflectantes, iluminación y materiales pétreos. Cada espacio explora una manera distinta de experimentar el interiorismo, sin recurrir a una reproducción literal de los códigos de la moda.
El lujo como diálogo entre culturas
Desarrollado por Grupo Bosque Real en Huixquilucan, Estado de México, el residencial incorpora basalto, tezontle, madera de tzalam, concreto pulido y terrazo artesanal. La presencia de estos materiales mexicanos permite que la identidad de la Maison dialogue con su entorno, en lugar de imponer una estética importada.
La colaboración con Caroline Lebar, quien trabajó durante más de 35 años junto a Lagerfeld, contribuye a preservar la esencia de su mirada creativa mediante las proporciones, las texturas y los detalles.
KARL LAGERFELD Residences | Bosque Real plantea así una reflexión sobre el futuro del lujo: ya no basta con reconocer una firma, también importa la historia que cuenta un espacio y la manera en que se integra a la vida de quienes lo habitan.
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