El Instituto Nacional de Cancerología (INCan) hace un llamado a la población a adoptar hábitos saludables, identificar posibles señales de alerta y acudir a valoración médica ante síntomas persistentes, como parte de las acciones de prevención y detección oportuna del cáncer.
El director médico del INCan, Bernardo Cacho Díaz, señaló que la prevención debe comenzar antes de que aparezcan los síntomas, mediante la reducción de factores de riesgo y la realización de estudios de detección de acuerdo con la edad, los antecedentes familiares y las características de cada persona. “No debemos esperar a tener síntomas para ocuparnos del cáncer”, indicó el especialista.
Entre los principales factores de riesgo modificables se encuentran el consumo de tabaco y alcohol, el exceso de peso, la inactividad física y la exposición a la radiación ultravioleta sin protección. Asimismo, la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B contribuye a prevenir algunos tipos de cáncer.
Cacho Díaz destacó la importancia de prestar atención a los cambios persistentes en el organismo, como la pérdida de peso inexplicable, la tos o ronquera prolongadas, las alteraciones en los hábitos intestinales o urinarios, las lesiones que no cicatrizan y los cambios en las mamas o en los lunares. Estas manifestaciones no necesariamente indican cáncer, pero requieren valoración médica cuando persisten.
La detección oportuna puede ampliar las posibilidades de tratamiento y reducir la necesidad de procedimientos más agresivos, así como las complicaciones asociadas con la enfermedad. Por ello, es importante acudir a los servicios de salud, realizar los estudios indicados y dar continuidad a la atención prescrita por el personal médico.