El derecho a la salud como derecho universal significa que toda persona tiene derecho al más alto nivel posible de salud física y mental, sin discriminación, lo que implica acceso a servicios médicos oportunos y de calidad, así como a los factores determinantes (agua potable, saneamiento, alimentación, ambiente sano) y la libertad de controlar la propia salud, con el Estado como garante principal y corresponsabilidad social.
Se basa en la Constitución de la OMS (1946) y la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948).
Componentes clave del derecho a la salud:
Libertades: Controlar la propia salud, consentimiento informado, no ser sometido a tortura ni tratamientos no consentidos.
Derechos:
Acceso a servicios de salud disponibles, accesibles (sin discriminación, asequibles), aceptables (culturalmente adecuados) y de calidad.
Sistemas de protección sanitaria que brinden igualdad de oportunidades para la salud.
Acceso a medicamentos esenciales, salud materna, infantil y reproductiva.
Entorno laboral y ambiental saludable, agua segura y saneamiento.
Educación e información sobre salud