La salud de los jugadores de fútbol es multifacética, abarcando desde lesiones físicas (rodillas, tobillos, musculares) y problemas cardiovasculares (como arritmias, que pueden llevar a retiros) hasta una creciente preocupación por la salud mental (depresión, ansiedad, trastornos del sueño, trastornos alimentarios), influenciada por la presión mediática y la falta de descansos adecuados, siendo cruciales el descanso, la nutrición y el apoyo psicológico para su bienestar integral.
Problemas físicos
Lesiones comunes: Esguinces, desgarros musculares (isquiotibiales), lesiones de rodilla (ligamento cruzado) y tobillo son frecuentes.
Salud cardíaca: Casos como el de Sergio Agüero demuestran el riesgo de arritmias, que pueden forzar retiros prematuros.
Salud dental: Maloclusiones pueden afectar la postura, el equilibrio y la nutrición, impactando el rendimiento.
Problemas de salud mental
Depresión y ansiedad: Un porcentaje significativo de jugadores (activos y retirados) sufre estos trastornos, agravados por la presión, la exposición pública y eventos vitales.
Trastornos del sueño: También son comunes, afectando el rendimiento y la recuperación.
Trastornos alimentarios: Afectan tanto a hombres como a mujeres, con una de cada cinco jugadoras experimentando trastornos en 12 meses, según un estudio de la FIFPRO.
Factores de riesgo
Sobrecarga de partidos: Los calendarios ajustados y la falta de descansos suficientes (semanas de recuperación entre temporadas) aumentan el riesgo de lesiones y agotamiento.
Presión y exposición: La vida bajo el foco mediático y las expectativas elevan el estrés psicológico