La contaminación atmosférica es ampliamente reconocida como un grave problema para la salud humana. Sin embargo, sus impactos no se limitan a las personas.
Estudios científicos recientes demuestran que el aire contaminado también afecta profundamente a los insectos, organismos esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas y la producción de alimentos.
Desde cambios en el comportamiento hasta dificultades para encontrar alimento o pareja para la reproducción, la contaminación atmosférica esta contribuyendo al declive global de muchas especies de insectos.
¿Qué es la contaminación atmosférica?
La contaminación atmosférica consiste en una mezcla de sustancias nocivas presentes en la atmósfera, provenientes tanto de fuentes naturales como de actividades humanas.
Entre las principales fuentes se encuentran las emisiones de los vehículos, la quema de combustibles fósiles para la producción de energía, los procesos industriales y algunos productos químicos. También existen fuentes naturales, como los incendios forestales o las erupciones volcánicas.