Las enfermedades renales figuran entre los problemas de salud más comunes en los gatos domésticos, especialmente cuando alcanzan edades avanzadas.
La insuficiencia renal crónica, en particular, es una de las afecciones más diagnosticadas por veterinarios en felinos adultos y mayores.
De acuerdo con especialistas y estudios científicos, esta predisposición no es casual: está relacionada con características biológicas y evolutivas propias de los gatos, que influyen directamente en el funcionamiento de sus riñones.
Una de las explicaciones más aceptadas por la ciencia tiene que ver con el origen evolutivo de los gatos. Sus antepasados provienen de regiones desérticas, donde el acceso al agua era limitado. Para adaptarse a ese entorno, desarrollaron la capacidad de concentrar la orina y aprovechar al máximo los líquidos que consumían.
Este mecanismo les permitió sobrevivir en ambientes áridos, pero también implica que sus riñones trabajan con una alta carga de filtrado. Con el paso del tiempo, esa exigencia puede favorecer el deterioro progresivo de la función renal. Por ese motivo, los felinos domésticos presentan una mayor tendencia a desarrollar enfermedades relacionadas con estos órganos.
Fuente: eldestapeweb.com