El interés global por los beneficios de la cúrcuma ha impulsado su presencia fuera de la India, consolidando a esta raíz como un ingrediente apreciado tanto en la cocina como en el ámbito del bienestar.
Actualmente, la cúrcuma se ha integrado a productos y suplementos orientados al alivio del dolor y la inflamación, fenómeno que responde a la creciente demanda de alternativas naturales en el mercado internacional.
La cúrcuma está asociada principalmente a propiedades antiinflamatorias, lo que la convierte en un recurso recomendado para personas con molestias articulares o musculares, incluidas quienes padecen artritis o buscan optimizar la recuperación tras la actividad física.
Según la revista médica Frontiers in Pharmacology, su consumo habitual —en forma de polvo, suplementos o bebidas— puede adaptarse a las necesidades individuales, aunque siempre bajo supervisión profesional para evitar interacciones o efectos adversos.
Un meta-análisis internacional evaluó los efectos de la cúrcuma y su principio activo, la curcumina, en más de 4.000 adultos. Los resultados muestran que la suplementación con cúrcuma o curcumina, en dosis entre 80 y 4.000 mg diarios durante al menos cuatro semanas, logró disminuir los niveles de proteína C reactiva (CRP) en 0,58 mg/L y reducir el dolor articular en pacientes con osteoartritis de rodilla, alcanzando una mejoría comparable a la de antiinflamatorios no esteroideos.
Fuente: Infobae