Declarado comercialmente extinto en 1894 por su sobreexplotación debido al valor de su pelaje, el lobo fino de Guadalupe logró establecerse en Isla Las Ánimas, ubicada en el suroeste del Golfo de California, donde en los últimos años se han registrado alrededor de tres mil individuos, un hecho relevante porque el número de esta especie no superaba los 20 en 2019.
Ante la importancia de este acontecimiento ecológico y con el objetivo de estudiar esta colonia, el investigador del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (Cicimar), Fernando Elorriaga Verplancken, encabeza el proyecto denominado “Abundancia, uso de hábitat, interacción con pesquerías y nicho isotópico del lobo fino de Guadalupe de Las Ánimas (Golfo de California): Implicaciones asociadas a su colonización y conservación dentro de un Área Natural Protegida”.
El experto de ese centro de investigación del Instituto Politécnico Nacional (IPN), ubicado en La Paz, Baja California Sur, indicó: “esta especie ha mostrado gran resiliencia porque, desde un escenario cercano a la catástrofe ecológica, se ha convertido en un estandarte de conservación; sin embargo, sólo existe una colonia reproductiva bien establecida en Isla Guadalupe, lo cual denota una vulnerabilidad hacia la especie que no debemos subestimar”.
Por ello, dijo, es indispensable conocer aspectos poblacionales de la especie: número de animales, periodo de mayor abundancia, sexo y edad dominantes (por ejemplo, juveniles o machos subadultos), que cambian cada año, aspecto en el que colabora la doctora Claudia J. Hernández Camacho, también del Cicimar.