“Si en verdad como sociedad queremos promover una cultura del cuidado del agua entre la población, tenemos que recordar la importancia de contar con este recurso no solo un día, sino todos los años y a lo largo de la vida”, señaló el doctor Alejandro Federico Alva Martínez, investigador del Departamento de Hidrobiología de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
Entrevistado a propósito del Día Mundial del Agua (22 de marzo), instaurado por la Organización de las Naciones Unidas como una jornada dedicada a enfatizar la primacía del líquido dulce, el especialista de la Unidad Iztapalapa advirtió que se debería limitar la reflexión a una sola jornada para llamar la atención sobre la situación en cuanto a disponibilidad, contaminación y otras crisis asociadas; sino tenerlo en cuenta los 365 días del año, pues se tiene que celebrar, vivir y “hacernos cargo de lo que nos toca”.
Expuso que México se encuentra en una situación heterogénea por las características que posee con diferentes cuencas, abiertas y cerradas, que forman escurrimientos que después crean ríos y lagos en las partes bajas.
El clima del territorio causa que en la parte norte de la nación predomine una condición de aridez; luego, en la zona media, separada de la anterior por el eje transvolcánico, existe “un abasto adecuado” de caudales. La sección sur, cuenta con alta presencia del recurso, dado que es un ambiente subtropical. Por lo tanto, la cantidad de agua que escurre es muy distinta en las regiones del país.