El aceite de cocina de desecho encontró un nuevo uso al ser convertido por investigadores en varios plásticos reciclables de gran fuerza, algunos de ellos tan duraderos como para remolcar un automóvil.
El nuevo estudio, que fue publicado el 28 de noviembre en la Revista de la Sociedad Química Americana, detalla que del aceite de cocina usado se generan al menos 3.7 mil millones de galones al año.
Aunque ha sido reutilizado en lubricantes, revestimientos antiadherentes y combustible, gran parte sigue siendo desechado, pero ahora se encontró que se puede convertir también en materiales plásticos útiles, muy adhesivos y reciclables.
¿Cómo se logró este descubrimiento?
Si bien el aceite contiene largas cadenas de ácidos grasos unidos a moléculas de glicerol (glicerina), los científicos lograron romper químicamente las moléculas de aceite y transformar los productos en moléculas más simples mediante una serie de reacciones.
El portal Live Science detalla que la mezcla de las moléculas finales de alcohol con éster de varias maneras permitió a los investigadores sintetizar una gama de plásticos de poliéster. La prueba de las propiedades de los plásticos determinó que estos polímeros son parecidos al polietileno de baja densidad, que suele ser usado en envases y bolsas de plástico, con la diferencia de que, en este caso son pegajosos y forman enlaces fuertes con varios materiales.