México 3 febrero._ La utilización de cubrebocas resta herramientas de comunicación a las personas con problemas de audición. Sin embargo, su uso correcto protege de contagios por la COVID-19 y otras enfermedades, por lo que se ha vuelto indispensable durante la pandemia, señaló Antonio Soda Merhy, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM.

Durante la emergencia sanitaria, los pacientes han tenido que enfrentar la situación como pueden: tomar distancia, solicitar que el interlocutor hable con más volumen o que lo haga con lentitud. Por ello es importante que la población tenga paciencia y ayude a facilitar la comunicación, sugirió Soda Merhy.

Y es que la mascarilla “deforma” la voz y disminuye los decibeles a los que nos escuchan; aún más, impide ver la boca y la expresión facial, fundamentales para que alguien con disminución auditiva pueda leer los labios o entender mejor a su interlocutor. Su empleo se convierte en desventaja laboral, escolar y de relación con otros seres humanos, alertó.

El especialista recordó que en términos médicos la reducción auditiva se describe como hipoacusia y tiene diferentes grados. Alguien con audición normal percibe de 0 a 20 decibeles; con ese padecimiento superficial, de 20 a 40; media, de 40 a 60; severa, de 60 a 80; y profunda, más de 80.

Las causas de la hipoacusia, explicó el otorrinolaringólogo, pueden ser congénitas o adquiridas. En el primer grupo están los niños que nacen con mala audición, y en el segundo las personas que pierden la capacidad de oír debido a diversas enfermedades.

70 millones con disminución auditiva

“Aquí lo importante es que alguien que nace con audición adquiere lenguaje. Los que no, se convierten en pacientes sordomudos”.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud en el mundo existen aproximadamente 70 millones con esa condición; más de 80 por ciento vive en naciones en desarrollo. “En nuestro país, más de 10 millones de habitantes podrían presentar algún grado de disminución auditiva”, refirió el universitario.

Al respecto el especialista explicó que la anatomía del oído se divide en externo, medio e interno: el externo está constituido por el pabellón auricular y el conducto auditivo que termina en el tímpano. En el oído medio hay tres huesecillos (martillo, yunque y estribo); y el interno está formado por la cóclea o caracol y el laberinto (distintos nervios).

Redacción

Entradas recientes

Descubren la manikomicina, un prometedor antibiótico

Investigadores de la Universidad de McMaster, Canadá, han descubierto la manikomicina, un nuevo antibiótico que…

13 horas hace

Miastenia gravis, la rara enfermedad que afecta a mujeres menores de 40 años

La miastenia gravis es una enfermedad rara autoinmune que dificulta la comunicación entre nervios y…

2 días hace

ONU confirma que el calor extremo batirá récords

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo adjunto a la Organización de las Naciones Unidas (ONU),…

3 días hace

Cómo cambiará la comida tras la prohibición del colorante en México

El colorante conocido como Rojo 3 ayudó durante décadas a construir la imagen de muchos…

3 días hace

Descubren tipo de grasa que influye en cáncer de páncreas

Durante años, gran parte de las recomendaciones relacionadas con la prevención del cáncer se han…

3 días hace

FIFA recreará los partidos del Mundial en 3D

La FIFA recreará los partidos del Mundial en 3D de forma simultánea a su desarrollo…

3 días hace