La tecnología que incorporan los vehículos está a punto de entrar en un terreno que hasta ahora parecía reservado a la medicina. Y lo hace utilizando elementos que ya forman parte del propio habitáculo.
El volante, el cinturón de seguridad y una cámara situada frente al conductor pueden convertirse en nuevos sensores del automóvil, capaces de recoger información que hasta ahora quedaba fuera de los sistemas convencionales de asistencia.
Un habitáculo que empieza a vigilar al conductor
El proyecto lo desarrolla el Peter L. Reichertz Institute for Medical Informatics (PLRI) de la Universidad Técnica de Braunschweig, junto con la Escuela de Medicina de Hannover y el Instituto de Ingeniería del Automóvil de la misma universidad.
Los investigadores han creado dos vehículos de pruebas para estudiar cómo puede utilizarse el coche como plataforma capaz de monitorizar determinados parámetros físicos durante la conducción.
La tecnología se presentará en Automechanika Frankfurt, que se celebrará del 8 al 12 de septiembre de 2026. Allí se podrá comprobar cómo se han integrado los distintos sensores en el interior de los vehículos.
Fuente: elpais.com