El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México presentó su proyección para la temporada invernal, confirmando el ingreso de 56 frentes fríos entre septiembre y mayo.
La cifra supera la media climatológica histórica de 50 sistemas por ciclo, registrando además un incremento respecto a los 47 eventos contabilizados el año anterior.
La causa fundamental de este comportamiento meteorológico no responde a un evento aislado, sino a la interacción global de la fase cálida de la Oscilación del Sur (ENOS), conocida como El Niño. Este fenómeno altera los patrones de presión y la dinámica de fluidos en la atmósfera superior.
La física de El Niño: ¿Cómo altera la circulación atmosférica?
El fenómeno de El Niño se origina por un incremento anómalo en la temperatura superficial del mar (TSM) en la franja ecuatorial del océano Pacífico. Este aporte suplementario de energía térmica debilita los vientos alisios y altera la llamada Circulación de Walker:
Al desplazarse los núcleos de convección profunda hacia el centro del océano, la energía liberada en forma de calor latente modifica el gradiente térmico entre el ecuador y el polo. Esta diferencia altera la corriente en chorro subtropical (Jet Stream), acelerándola y desviando su trayectoria habitual más hacia el sur de Norteamérica durante los meses de invierno.
Fuente: fayerwayer.com