Científicos del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón) identificaron nuevas moléculas presentes en la sangre y el esputo que podrían mejorar el diagnóstico del asma grave.
También permitir tratamientos más personalizados y eficaces. El estudio, publicado recientemente en Allergy (revista número uno a nivel mundial en alergología), ha sido desarrollado por el grupo de Medicina de Precisión en Enfermedades Respiratorias (PRES), en colaboración con el Hospital Universitario Miguel Servet, la Universidad de Zaragoza y el CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES), con el apoyo del Instituto de Salud Carlos III, el Gobierno de Aragón y AstraZeneca.
Este avance podría ser especialmente relevante para los miles de aragoneses que conviven con esta enfermedad. Según las estimaciones, uno de cada diez adultos y hasta un 15% de los niños presenta algún grado de asma, con un porcentaje significativo de casos graves que requieren medicación biológica o inhaladores de alta intensidad. En España, los afectados rondan los tres millones y, a nivel mundial, superan los 300 millones (una de las principales enfermedades respiratorias crónicas). Sin embargo, no todos los pacientes responden igual a los tratamientos, lo que refuerza la necesidad de contar con biomarcadores que permitan personalizar la terapia según el tipo de inflamación y avanzar hacia una medicina de precisión.