Un equipo de investigadores liderado por la Universidad College London (UCL) descubrió por qué algunas poblaciones de ranas logran recuperarse tras ser devastadas por un hongo mortal que ha causado la desaparición de diversas especies de anfibios a nivel global.
El hallazgo, publicado en la revista Nature Chemical Biology, destacó la importancia del desarrollo temprano del sistema inmunológico en la supervivencia ante esta infección.
El hongo mortal y su impacto
El hongo Batrachochytrium dendrobatidis (Bd) es responsable de la enfermedad conocida como quitridiomicosis, que afecta la piel de ranas y sapos, alterando su capacidad para regular agua, sales y minerales. Este hongo ha provocado caídas catastróficas en las poblaciones de anfibios en todo el mundo.
Los renacuajos y larvas son mayormente inmunes, ya que carecen de la piel rica en queratina que el hongo necesita para alimentarse. Sin embargo, una vez que se transforman en adultos y su piel se queratiniza, se vuelven vulnerables a la infección, lo que a menudo resulta en muertes masivas.
Para entender por qué algunas poblaciones logran recuperarse mientras otras continúan en declive, los investigadores analizaron ranas comunes de los alrededores de cuatro lagos en los Pirineos, entre Francia y España, donde se habían registrado brotes severos de Bd. En uno de los lagos, la población de ranas estaba en declive y casi había desaparecido. En cambio, en los otros tres lagos, las poblaciones se habían recuperado, a pesar de que el hongo seguía presente en el entorno.
Fuente: cadena3.com