El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) impulsa acciones para fortalecer la detección oportuna del Síndrome de Asperger desde las Unidades de Medicina Familiar (UMF), con el propósito de identificar esta condición del neurodesarrollo a edades tempranas, mejorar la calidad de vida de las personas diagnosticadas, orientar a las familias sobre intervenciones conductuales y promover la inclusión escolar y social de niñas, niños y adolescentes.
El doctor Francisco Paredes Cruz, coordinador de Programas Médicos de la Coordinación de Salud Mental y Adicciones del IMSS, explicó que esta condición se caracteriza por dificultades en la comunicación e interacción social, intereses intensos en temas específicos, conductas repetitivas y una marcada preferencia por rutinas, generalmente sin presentar retrasos significativos en el habla.
Asimismo, destacó que el Síndrome de Asperger, integrado desde 2013 dentro de los trastornos del espectro autista (TEA), es una condición del neurodesarrollo y no una enfermedad, por lo que la atención se enfoca en adaptar el entorno y brindar acompañamiento a las familias.
El especialista del Seguro Social enfatizó que en el IMSS, la identificación suele ocurrir a partir de los 4 años, cuando aumentan las demandas de interacción por el ingreso a rutinas escolares y espacios de juego con otros menores.
Subrayó que, en esa etapa, madres, padres y cuidadores suelen notar en los menores algunas diferencias en la convivencia, la interpretación literal de instrucciones, y la tendencia a aislarse o a enfocarse de manera persistente en un tema.