Generar evidencia propia sobre las características genéticas, ambientales, sociales y clínicas de la población mexicana es fundamental para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento del cáncer de mama, aseguró el director del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen), Jorge Meléndez Zajgla.
Durante la inauguración del 4.º simposio “Sumando esfuerzos en la lucha contra el cáncer de mama”, destacó que el cáncer de mama afecta a miles de mujeres, así como a sus familias y comunidades, por lo que su atención exige servicios clínicos oportunos y de calidad, acompañados de una agenda de investigación sólida, sostenida y orientada a resolver las necesidades reales de la población.
Meléndez Zajgla explicó que la investigación permite comprender mejor la diversidad biológica de esta enfermedad, identificar nuevos factores de riesgo, mejorar las estrategias de detección temprana y desarrollar tratamientos más efectivos y personalizados.
Sostuvo que la genómica, el análisis molecular, la ciencia de datos y la investigación clínica contribuyen a tomar decisiones más precisas, con mayores probabilidades de beneficio y menos riesgos innecesarios para las pacientes. “Sabemos que no todos los tumores son iguales ni todas las pacientes responden de la misma manera a los tratamientos”, agregó.
En su mensaje, subrayó que México tiene la responsabilidad de producir conocimiento sobre su propia población y fortalecer sus cohortes, biobancos, capacidades analíticas y redes de colaboración. El propósito, agregó, es traducir los hallazgos científicos en atención directa, políticas públicas y modelos de atención que respondan a las características y necesidades del país.