El hábito de picar entre comidas es tema de interés creciente en centros de investigación de Estados Unidos y Reino Unido.
Recientes estudios sugieren que esta conducta alimentaria podría estar vinculada con alteraciones en los procesos de reparación celular y con la aparición temprana de señales biológicas asociadas al envejecimiento.
Aunque la costumbre de consumir alimentos fuera de los horarios establecidos ha sido vista como inocua, nuevas evidencias señalan que podría tener efectos adversos sobre la salud molecular.
Picoteo y procesos de envejecimiento celular
Investigadores del National Institutes of Health (NIH) han analizado los efectos de una ingesta frecuente y fragmentada de alimentos, especialmente ultraprocesados, sobre el metabolismo humano.
Los resultados de estos trabajos apuntan a que mantener al organismo en un estado de actividad metabólica casi constante dificulta la activación de mecanismos fisiológicos clave para la limpieza y reparación celular.
Según los equipos del NIH, este patrón alimentario estaría relacionado con la acumulación de daños en el ADN y con el acortamiento de los telómeros, estructuras esenciales para la protección del material genético durante la división celular.
Fuente: infobae.com