Un equipo de científicos ha creado el primer mapa detallado de cómo se organizan los más de mil tipos de receptores olfativos de la nariz, una información esencial para desarrollar mejores terapias para la pérdida del olfato.
Los detalles del mapa, que revela que las neuronas que expresan estos receptores olfativos están altamente organizadas en bandas estrechas horizontales según el tipo de receptor, se han publicado en Cell.
Además, el equipo descubrió que el mapa de receptores en la nariz coincide con los mapas de olor en el bulbo olfativo del cerebro, lo que proporciona pistas sobre cómo se mueve la información desde la nariz hasta el cerebro.
El olfato capta información esencial sobre el entorno -nos alerta de peligros potenciales, mejora el sentido del gusto, y evoca emociones y recuerdos- pero, desde una perspectiva científica, este sentido resulta «súper misterioso», dice Sandeep (Robert) Datta, del Instituto Blavatnik de la Facultad de Medicina de Harvard y autor principal del estudio.
Este trabajo, por fin, «aporta orden a un sistema que anteriormente se pensaba que carecía de él, lo que cambia conceptualmente la forma en que pensamos que funciona», y «no se puede arreglar el olfato sin entender cómo funciona a un nivel básico», advierte Datta.
Fuente: lajornadamaya.mx