El equipo de Servicio de Dermatología y el Equipo de Bioingeniería del Hospital Italiano dio un paso relevante en el campo de la bioingeniería de tejidos al lograr el desarrollo exitoso de piel nueva destinada al tratamiento de heridas complejas. El avance apunta a mejorar la recuperación en pacientes con dificultades para regenerar tejidos, como en casos de quemaduras profundas o úlceras de difícil cicatrización.
El procedimiento, denominado cultivo autólogo dermo-epidérmico para autoinjerto, consiste en extraer una pequeña porción de piel del propio paciente, cultivarla en laboratorio y utilizarla luego para cubrir o reparar las zonas afectadas. Al tratarse de tejido propio, se reducen de manera significativa los riesgos de rechazo y de complicaciones asociadas.
Hasta ahora, las alternativas disponibles incluían el uso de piel donada por terceros (aloinjertos), de origen animal (xenoinjertos) o materiales sintéticos que imitan la piel, según detalla un informe del Hospital Italiano al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
El jefe del Servicio de Dermatología y del Equipo de Bioingeniería de Tejidos del hospital, Luis Mazzuoccolo, explicó que en las quemaduras de tercer grado “se pierden las tres capas de la piel” y advirtió que la falta de dermis, la capa intermedia, implica la pérdida de funciones clave como la elasticidad y la sensibilidad, con posibles consecuencias graves para el paciente.
Fuente: c5n.com