Una nueva investigación médica ha identificado un vínculo entre la función del corazón y la estructura del cerebro que podría ayudar a entender mejor algunos problemas de memoria.
El estudio, realizado por científicos del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas (Alemania), sugiere que incluso cambios leves en la función cardíaca podrían estar asociados con alteraciones microscópicas en el tejido cerebral relacionadas con la memoria.
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La relación entre los problemas cardíacos y la función cognitiva se explora en un nuevo trabajo de expertos del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas (Alemania), que se publica en ‘Jneurosci’.
Xia Zhang, del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y Cerebrales Humanas y sus colaboradores realizaron un seguimiento a 73 pacientes del Estudio Cardíaco de Leipzig durante 3,5 años.
Descubrieron que incluso una disfunción cardíaca leve, incluso en pacientes sin diagnóstico clínico de insuficiencia cardíaca, podía predecir la degradación microscópica del tejido en regiones cerebrales estrechamente relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. Este daño tisular explicaba la relación entre la disfunción cardíaca leve y el bajo rendimiento de la memoria a largo plazo.