Unos meses después del inicio de la vacunación contra el COVID-19, empezamos a escuchar que algunas mujeres habían sufrido alteraciones en su ciclo menstrual tras ponerse la primera dosis. Sangrados más abundantes, adelanto o retraso del periodo, cambios en la duración o amenorrea eran algunas de las consecuencias anunciadas. Incluso mujeres con menopausia habían vuelto a menstruar (aunque estos fueron casos puntuales).
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) presenta periódicamente informes sobre los acontecimientos adversos notificados. Es decir, cualquier problema de salud que aparece después de recibir una vacuna, pudiendo estar causada por esta o no.
Con los datos disponibles hasta ahora, no se había podido confirmar la hipótesis de una posible relación causal de los trastornos en el ciclo menstrual y la vacunación, debido a la falta de homogeneidad tanto en los síntomas como en los períodos de notificación.
Sin embargo, el 23 de febrero de 2022, la AEMPS publicó su último informe, haciéndose eco de dos estudios recientes que plantean la posibilidad de un aumento en la frecuencia de estas alteraciones, con cambios leves y transitorios.
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