Hallan por qué la fiebre y el frío hacen que las enfermedades respiratorias sean más contagiosas

Hallan por qué la fiebre y el frío hacen que las enfermedades respiratorias sean más contagiosas

Cuando una persona tose o estornuda expulsa una nube de partículas microscópicas capaces de transportar virus y bacterias, que actúan como vectores de enfermedades respiratorias como la gripe, la Covid-19 o la tuberculosis.

Entender cómo estos aerosoles se dispersan en el aire es crucial para minimizar la transmisión de patógenos en espacios interiores, pero su dinámica es compleja y depende de muchos factores: la fuerza de la exhalación, la morfología del sistema respiratorio, las características del espacio, etc. Ahora, un nuevo estudio liderado por investigadores de la Universidad Rovira y Virgili (URV) ha demostrado que la temperatura también desempeña un papel importante en el proceso.

Los resultados indican que la diferencia entre la temperatura del aire exhalado y la del ambiente hace que la nube de partículas se mantenga más concentrada y llegue más lejos.

Entorno frío

Cuanto mayor es esta diferencia -por ejemplo, cuando una persona con fiebre tose en un entorno frío-, más perceptibles son sus efectos.

La investigación da continuidad a una línea de trabajo iniciada por el grupo de investigación ECoMMFiT de la URV, que ya había desarrollado un simulador capaz de reproducir toses y estornudos para estudiar cómo se dispersan los aerosoles respiratorios. En aquella primera fase, el equipo demostró que la cavidad nasal modifica de manera significativa la trayectoria de las partículas expulsadas. Ahora, los investigadores han incorporado un nuevo factor al análisis: la temperatura.

Para ello, han modificado el simulador para calentar el aire exhalado hasta los 37°C, una temperatura que imita la de una persona con febrícula. La fase experimental se ejecutó dentro de una cámara climática del Instituto de Investigación en Energía de Cataluña, donde los investigadores de la URV pudieron recrear diferentes condiciones ambientales controladas.

Fuente: larazon.es

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