La dieta MIND está ganando terreno entre los neurólogos y cardiólogos como una forma sencilla de proteger el cerebro a medida que cumplimos años.
Inspirada en la mediterránea, pero afinada para el sistema nervioso, pide poner freno a los dulces, la comida rápida frita, la carne roja y ciertos ultraprocesados que se han relacionado con más atrofia cerebral y peor salud vascular.
Verduras, bayas y aceite de oliva: aliados del cerebro que envejece
Una investigación de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard (Estados Unidos) publicada en línea en la revista Journal of Neurology Neurosurgery & Psychiatry revela que la combinación de la dieta mediterránea y la dieta para reducir la presión arterial (conocida como MIND, por sus siglas en inglés) podría ralentizar los cambios estructurales relacionados con el envejecimiento cerebral.
Esta dieta se asocia con una menor pérdida de tejido con el tiempo, especialmente de materia gris, el centro de procesamiento de información del cerebro, que desempeña un papel clave en la memoria, el aprendizaje y la toma de decisiones, y con una menor dilatación ventricular, que refleja la atrofia cerebral, donde la pérdida de tejido va acompañada del agrandamiento de los espacios llenos de líquido cefalorraquídeo.
La dieta para retrasar la neurodegeneración, o MIND por sus siglas en inglés, se ha relacionado previamente con una mejor salud cognitiva. La dieta recomienda el consumo regular de determinados grupos de alimentos: verduras de hoja verde; otras verduras; bayas; frutos secos; cereales integrales; pescado; legumbres; aceite de oliva; y aves de corral, además de un consumo moderado de vino. Asimismo, recomienda limitar el consumo de mantequilla/margarina, queso, carne roja, pasteles/dulces y comida rápida frita.
Fuente: sinembargo.mx