Cuando los médicos revisan las tomografías diagnósticas para detectar cáncer de pulmón, a veces encuentran anomalías no relacionadas con los pulmones, y ahora, una nueva investigación de la Universidad de Brown (Estados Unidos) muestra que algunas de esas anomalías podrían ser signos de otros tipos de cáncer no diagnosticados.
El estudio, publicado en ‘JAMA Network Open’ analizó datos de pruebas de detección de cáncer de pulmón de más de 26.000 personas que participaron en el histórico Ensayo Nacional de Detección de Cáncer de Pulmón. Este amplio estudio federal contribuyó a establecer la tomografía computarizada (TC) como método estándar para detectar el cáncer de pulmón en personas con alto riesgo, especialmente fumadores de larga data.
Dado que las tomografías computarizadas (TC) captan áreas del cuerpo más allá de los pulmones, los médicos suelen detectar anomalías que podrían indicar cáncer en otras partes del cuerpo, como los riñones, el hígado y los ganglios linfáticos. Para este nuevo estudio, los investigadores se centraron en ciertos tipos de estas anomalías y descubrieron que las personas con estos hallazgos tenían más probabilidades de ser diagnosticadas con un cáncer extrapulmonar (fuera de los pulmones) en el plazo de un año tras la prueba de detección.
Fuente: eleconomista.es